30 mayo 2008

Carta a la aseguradora de albañil gallego

Por lo visto esto viene de atrás, pero lo he conocido hace poco y no me he resistido a colgarlo, ya que, aunque podría haberse presentado en la misma central del seguro, todavía el hombre ha tenido la paciencia de escribir la carta, relatando los hechos. El "concepto en cuestión" se trata de un albañil gallego que ha sufrido un accidente laboral, y al no creerse del todo la compañia aseguradora la baja laboral del sujeto, le pide a éste que le remita una carta en la que refleje los hechos acaecidos...
(imprescindible el audio)

29 mayo 2008

Para todos aquellos orgullosos poseedores de una cámara Nikon y que se manejen algo en inglés, les paso enlace a la página oficial de Nikon USA, concretamente al sitio donde Nikon ofrece consejos para aprender fotografía con consejos sobre sus propias cámaras:
http://www1.nikonusa.com/slrlearningcenter/index.php


Venga va, los que tengan Canon, pobrecillos, ellos no tienen la culpa de no estar en el lado "verdadero" (je,je) también tienen su oportunidad:

http://www.usa.canon.com/dlc/controller?act=HomePageAct



Madrid vs Barca
Coca-Cola vs Pepsi
USA vs URSS
Cola-Cao vs Nesquik
Nikon vs Canon...

Tim Tadder

Fotógrafo de acción, imágenes sobre todo deportivas o de deportistas, con un estilo personal, muy definido, colores intensos y diría que con un aspecto "metálico". Sus imágenes no esconden que han sido tratadas con el ordenador, pero le dan un aire diferente. No es que sean fotomontajes, sino que trata el color de una forma particular.
Como él mismo dice:
"...nacido en Baltimore, crecí llevando a mi padre las bolsas y las cámaras, puede decirse que mi primer trabajo de ayudante fue a los 7 años (...) me enamoré de la fotografía y el fútbol americano, jugué en el instituto, y lo dejé para viajar en moto por Australia... Decidí que me gustaba el sol y me mudé a San Diego. Allí volví a enamorarme de la fotografía..."

No perdáis la oportunidad de verlas en:
http://www.timtadder.com/

28 mayo 2008

Monasterio de Montesclaros

Si a alguno le gusta el turismo rural BBB:, bueno (a medias), bonito y barato, éste es su sitio.
El monasterio de Montesclaros se encuentra al sur de Cantabria, en la comarca de Campoo de Suso. Se llega hasta él desde la carretera de Palencia-Santander, casi a la altura del Alto del Pozazal, y en unos kilómetros de carreterillas solitarias, se alcanza en nada.
Ahora, que nadie piense en la típica casa rural de piedra con un jardín cuidado.
Las habitaciones no son lo más cómodo, sólo lo indispensable, pero en esto reside su encanto: en el lavabo a los pies de la cama (ducha y servicio aparte, eso sí), en los suelos de madera que crujen, en las vacas a la puerta del edificio...
La comida, atendida por los monjes, creo que lo mejor, ya que por unos 30 euros, alojamiento y pensión completa, creo no está nada mal. Me parece que hasta se puede repetir.
Por lo visto la gente se acerca hasta aquí en busca de meditación y esas cosas, y coincido en que viene al pelo, porque esto es de lo más tranquilo y solitario que uno se puede echar a la cara por estos lares, y mira que Cantabria es tranquila.
Si no quieres, no hace falta salir del recinto del monasterio, cafetería, paseos por los "praos", etc. Pero nos dejaríamos mucho por ver.
Cercano al embalse del Ebro, ésta puede ser una de las excursiones en coche, rodear el embalse y parar en cualquiera de los miradores a echar fotos.
Dicen que éste es uno de los destinos obligados si te gustan los pájaros y la fotografía. Me lo creo.
Acercarse a Reinosa es la siguiente, y desde ahí (dependiendo del tiempo que lleves en la mochila) toda Cantabria: al oeste, la estación de esquí de Campoo, pasando por Argüeso, Proaño... Al norte, cruzar el Puerto de Palombera y bajar al Valle de Saja-Cabuérniga (Saja, Los Tojos, Bárcena Mayor, Sopeña, Terán, Ruente...), o al noreste, por el Puerto del Escudo, hacia el Valle del Pas (Ontaneda, Alceda, Puente Viesgo...). Aunque eso es otra historia...
Nos decidimos a ir por allí para un fin de semana en Mayo, después de haberlo visto en la tele, y aunque esperábamos montones de gente por eso mismo, al final no fue para tanto.
Totalmente recomendable.
Algunas fotos en:


27 mayo 2008

Annapurna

Escuché la noticia sobre Iñaki - lo recuerdo perfectamente - tumbado en el sofá de mi casa, sobre las 12 de la noche. Y como aficionado a la montaña recuerdo haberme solidarizado inmediatamente con él en cuanto terminé de escucharla.
Me vi a mi mismo desde fuera, y me di cuenta de lo injusto de la situación. El allá afuera, a 7.400 metros de altura , colgado en la ladera del Annapurna, a no sé cuantos grados bajo cero, y yo aquí cómodamente echado a 20º, en pijama y un vaso de Coca-Cola.
Ya sé que el riesgo lo buscó él, nadie le obligó, o quizás si: la "rata" que todos llevamos dentro, la que nos incita a salir de casa y buscar algo fuera. A algunos les hace cosquillas, o ni saben que llevan una dentro, pero a otros les devora.
Creo que estaría bastante de acuerdo en una cita que encontré una vez, del escalador Max Khirsch:
"Jamás en mi vida he trabajado de verdad. Sin embargo, he hecho mucho más que aquellos que presumen de trabajar ocho horas diarias y sienten un orgullo que a nadie preocupa. Sólo he hecho aquello que me ilusionaba en cada momento y me apetecía..."

Hablo, por supuesto, del alpinista navarro Iñaki Ochoa de Olza, que en aquel momento agonizaba en el campamento IV del Annapurna, a 7.400 metros, acompañado de su compañero rumano de expedición, que le cuidaba mientras llegaba el rescate, si se le puede llamar así a un par de escaladores suizos, que conocían de oídas.
Al final no pudo ser, allí descansa, pero nos deja los documentales de "Al filo" , y esta crónica, que una vez visto el desenlace, cobra aún más importancia.
Es curioso, pero el Annapurna, a pesar de ser el ocho mil de menor altura (8.091), y el primero conquistado, es el que tiene menor número de cimas conseguidas, y el mayor porcentaje de muertes respecto al de ascensiones.
Me acuerdo ahora de David Matesanz - también escalador - y hermano de mi amigo Rubén . Recuerdo haber vsito en su habitación libros sobre el Annapurna. Quizás estaba pensando en ir para allá. El destino le reservó algo parecido, pero en las aguas.

(Última crónica de Iñaki Ochoa de Olza desde el Annapurna el pasado jueves 15 de mayo )
MI LUCHA "Que no se asuste nadie; no me he vuelto loco del todo, ni estoy peleado con el mundo, ni tampoco me he asociado con lo más granado del nacionalsocialismo. Nada de eso parece haber sucedido, por fortuna. La lucha de la que hablo hoy, mi desesperado anhelo por pisar la cima del Annapurna, es pacífica y espero que noble, apasionada y también quizás algo rebelde, aunque jamás a cualquier precio. La lid a la que me refiero hace que llevemos casi 30 años preparándonos para cuatro días de escalada, muchos meses de entrenamientos específicos con la mente puesta sólo en una cosa, y también ya más de 70 días en Nepal La espera de las condiciones adecuadas está siendo tensa y larga, pero se supone que el objetivo, de primera categoría, así lo merece. Aunque no hagan mucho caso cuando lean por ahí que pensamos atacar la cima, ya que aquella no nos ha hecho nada, ni tampoco es nuestra intención conquistarla; a lo sumo podremos convivir en paz durante unos cortos minutos, y después continuar nuestro camino agradecidos. La lluvia golpea con intermitente suavidad la tienda del campo base mientras escribo, ahora en mayo ya sólo nieva durante la noche. Pienso en los días pasados en la montaña últimamente, en medio de la tensión propia de la escalada más difícil de mi vida y rodeados de dificultades en las relaciones personales. Grietas, avalanchas, tormentas, broncas con algún compañero... no se puede decir que nuestras vidas sean anodinas. Alguien definió con acierto al Annapurna como la personificación geológica de la angustia. Yo añadiría sin dudarlo el desamparo y la amarga sensación de ser el último habitante de este planeta. Cuando te plantas debajo, descubres que da igual que pises la cima o que no lo hagas, nada va a cambiar en ambos casos. Esa cima que centellea con rabia sólo mide con exactitud nuestra propia vanidad, nuestra impermanencia irremediable. A veces me gustaría ser libre de mis propios deseos, como un budista cualquiera, y ser feliz sólo contemplando la belleza de lo que me rodea, sin necesidad de escalarla. Pero esta una montaña fantástica, y yo un hombre débil, y el deseo ha crecido tanto que ya es difícilmente controlable sin amenazas. Esperamos ansiosos el OK por parte de los meteorólogos suizos que, vil metal mediante (son suizos pero no idiotas), nos ayudan con sus previsiones. Decían los guerreros japoneses, samurai, que la mayor victoria es vencer sin pelear. No sé si aquí podrá ser así. Por ejemplo, nuestros cuatro compañeros rusos, que han peleado como jabatos y vuelven sin la cima, ¿derrotados? Doce días han transcurrido desde su salida del campo base y su regreso, y cada uno de ellos parece una persona diferente, consumidos hasta el alma. Se van ya para casa, tristes, pero en sus ojos puedo adivinar un brillo que los míos todavía no tienen, pero espero que pronto posean. Será sólo después de la lucha. Hoy no puedo terminar sin mandar mis mejores deseos a Mikel Bidaurre y a su padre, mi amigo Aurelio, que se hallan ahora ante una montaña mucho más difícil que cualquier Annapurna. Sabéis que podéis contar con mi cariño, admiración y lo que sea que yo pueda hacer por vosotros. Los seminómadas tibetanos, cuando en su sempiterno caminar alcanzan una cima o cruzan algún alto collado, gritan al viento ¡Lho Gyelo! (Los Dioses han vencido). Vuestra lucha no ha hecho más que comenzar, pero estoy seguro de que vosotros también venceréis. Ánimo y coraje desde nuestro Santuario. ..." Iñaki Ochoa de Olza.

Esta crónica la he cogido prestada con permiso de rafacasuso, de su blog http://rafacasuso.wordpress.com/, - el lenguaje de las imágenes - por el que me suelo pasar a menudo, imágenes y comentarios en su mayoría dedicados a Cantabria, buena tierra.
Buen tío, por tanto.

26 mayo 2008

Escultura líquida

Había visto hace tiempo esta página, y quizás ya la había recomendado a alguien, pero por si acaso allá que va.
La verdad es que es bastante curiosa, y sólo una muestra de lo que se puede hacer con el líquido elemento cuando uno dispone de tiempo libre suficiente e imaginación superior a la media...
http://www.liquidsculpture.com/ de Martin Waugh.

También, y por si alguno se anima a intentarlo, puede echar un vistazo a "cómo fotografiar gotas de agua" en este tutorial en Ojo digital:
http://www.ojodigital.com/foro/showthread.php?t=158002

24 mayo 2008

Segovia y los japoneses

El año pasado por estas fechas, aprovechando una semana de vacaciones, me pasé por Segovia a sacar de paseo a mi peque y de paso a la más crecidita D80.
Ya me hubiera gustado pasar todo el día tirando fotos, pero el dios Tlaloc, que como todo el mundo sabe, fue el dios de la lluvia para los antiguos aztecas, me fastidió el paseo, y si no que se lo pregunten al señor Cortés, que lo sufrió en sus propias carnes en la llamada "noche triste", allá por 1520...
Como digo, en uno de los pocos momentos sin lluvia saqué a la D80 a que tomara el aire y que pudiera conocer el Alcazar.
A los pies del castillo paró un autocar, que bien pudo ser del Inserso, pero que resultó ser de un batallón de turistas japoneses.
No sé que fue peor.
Mi primer impulso fue levantar las manos a la vista de los cañones que asomaron montados en las Nikon relucientes y en los trípodes de carbono. El segundo fue achinar los ojos para fundirme con el entorno e intentar distinguir desde lejos algo de semejante equipo fotográfico. Como cuando veías las pelis del Canal+ sin descodificador...
Qué envidia, el equipo de fotos, digo.
Claro, que lo mismo debieron de pensar ellos de mi, afortunado de poder visitar semejante ciudad siempre que quisiera, y no tener que cruzar medio mundo para ello. Pues sí.
Montaron sus trípodes, comentaron la jugada, alineados frente al castillo, echaron cuatro fotos rápidas y en un tris desaparecieron como habían venido.

Como decía Gila sobre un tour por Europa en Atenas:
- ¡Me hago pis!
-¡Señora, déjelo, ya meará usted en Bélgica!
Por un lado les ves venir cual manada de ñúes, arrasando con todo, eso sí con todo el respeto - que ante todo educación - por otro parece que realmente aprecian todo lo que fotografían, pero a veces nada mejor que dejar la cámara a un lado y disfrutar del paseo matutino...